La Otra Historia de la Cosmonáutica Soviética (II) El misterio de los primeros Sputnik

Sputnik 1
Sputnik 1 - Fuente: NASA
Francisco Barrera

Por Francisco Barrera

1.957 fue un año que marcó un hito en el desarrollo tecnológico de la Humanidad. Nuestra civilización estaba dividida en dos grandes bloques antagónicos que pugnaban por alcanzar la supremacía en la parcela del conocimiento científico: La conquista del espacio cósmico.

            El primer puesto fue alcanzado por la extinta U.R.S.S. gracias a la puesta en órbita del primer satélite artificial: El SPUTNIK, el cual abrió el portal hacia un Nuevo Mundo: El Cosmos infinito.

SPUTNIK – 1

Sputnik-1
Un operario sujeta el satélite Sputnik-1

El hecho se produjo el 4 de octubre de 1.957, al ser lanzado al espacio el SPUTNIK-1, desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán, un ingenio de 83,6 kg. (en realidad la masa total puesta en órbita fue de 4.000 kg., si se tiene en cuenta que también quedó satelizada la última etapa del cohete lanzador), siendo el primero de una serie de satélites artificiales y este se planeó como una contribución al Año Geofísico Internacional, establecido por la Organización de las Naciones Unidas. (O.N.U.)

Sputnik 1

El SPUTNIK-1 era una esfera hermética de aluminio de 58 cm. de diámetro, provista de cuatro largas y finas antenas, de 2,4 a 2,9 m. de longitud. Contaba con dos emisoras de radio cuyas señales que enviaban no estaban moduladas y sus frecuencias fueron elegidas para ser escuchadas en receptores de radioaficionados.

Incluso las publicaciones científicas populares en Rusia describían como se podrían escuchar dichas señales. Las emisoras eran alimentadas por 32 kg. de acumuladores eléctricos y el SPUTNIK orbitó la Tierra a una distancia de entre los 938 km. en su perigeo y 214 km. en su apogeo.

Lo que pudieron escuchar los radioaficionados y estaciones de escucha de todo el planeta, procedente del espacio, fue este sonido:

Al estar la esfera llena de nitrógeno a presión, el SPUTNIK-1, se convirtió en un detector de meteoritos, ya que un impacto de alguno de ellos haría que se despresurizara emitiendo la correspondiente señal al control de vuelo.

El SPUTNIK, tras 92 días después de su lanzamiento y después de haber completado alrededor de 1.440 órbitas se desintegró en las capas altas de la atmósfera. Sin lugar a dudas, un gran éxito el vuelo solitario de un ingenio, fruto de la tecnología de la época, por el espacio exterior, pero…

No fue tan solitario el vuelo, ya que hay constancia de que el satélite artificial soviético fue perseguido por un pequeño objeto luminoso.

Viene al caso recordar que el fenómeno ovni siempre ha hecho acto de presencia en todo aquello que ha significado un gran paso o adelanto en la Humanidad, en esta ocasión, de primordial importancia, pues al estar adentrándonos en sus dominios, su presencia, no podía faltar.

SPUTNIK – 2

Sputnik-2
Modelo a escala 1:1 del Sputnik-2

Un mes más tarde del lanzamiento al espacio de SPUTNIK-1, la U.R.S.S. volvía a sorprender a la comunidad científica y al mundo en general al comunicar que acababa de poner en órbita al SPUNIK-2.

La perrita Laika y el Sputnik-2

  Esta vez el objeto satelizado pesaba 508,3 kg. dejando muy atrás aquellos 83,6 kg. de su predecesor, pero lo más relevante era que en su interior viajaba un ser vivo: la perrita Laika.


El SPUTNIK-2, fue lanzado el 3 de noviembre de 1.957, desde Baikonur, era una cápsula cónica de 4 m. de alto con una base de 2 m. de diámetro. Contenía varios compartimentos destinados a alojar transmisores de radio, un sistema de telemetría, una unidad programable, un sistema de control de regeneración y temperatura en cabina e instrumental científico.

           

            Con respecto a su pasajero, el primer ser vivo en entrar en órbita, Laika, de unos 6 kg. de peso, aunque su verdadero nombre era Kudryavka, era una perrita callejera pues los responsables del programa espacial consideraron que este tipo de animales estaban acostumbrados por su condición a superar las duras pruebas que tenían que pasar. Los perros de raza y las mascotas caseras estaban demasiado mimadas y eran incapaces de alcanzar buenos resultados en las pruebas de supervivencia en situaciones graves que se realizaban antes del lanzamiento.

            La cabina presurizada del SPUTNIK-2, que estaba acolchada, permitía a la pasajera estar acostada o en pie. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno: la comida y el agua se encontraba en forma de gelatina. Laika estaba sujeta con un arnés y unos electrodos monitorizaban las señales vitales.

            Los portavoces oficiales del programa espacial facilitaron el siguiente boletín médico de la perrita:

DOMINGO, 3 DE NOVIEMBRE: Lanzamiento del SPUTNIK-2 con la perra Laika a bordo. Resistió bien 5 GS

.LUNES, 4: El estado del animal es satisfactorio. Las primeras 24 h. que lleva en el espacio han transcurrido normalmente.

MARTES, 5: Según los registros, el estado de Laika sigue siendo satisfactorio.

MIERCOLES, 6: La salud del animal sigue siendo satisfactoria.

JUEVES, 7: Las estaciones telemétricas terrestres han proseguido su registro de las principales funciones fisiológicas de la “perrita del espacio”.

VIERNES, 8: Nada…

SABADO, 9: Nada…

DOMINGO, 10: Se teme que Laika haya muerto, no sin antes aportar notables descubrimientos sobre el comportamiento de un ser vivo sometido a los rayos cósmicos.

Desde un principio era sabido la imposibilidad de retorno a la Tierra de Laika. Oficialmente se dijo que su última comida fue aderezada con veneno y sedantes que le harían menos dolorosa una muerte segura al entrar el SPUTNIK-2 en las capas altas de la atmósfera y quedar reducido a cenizas.

Pero las autoridades rusas jamás han desvelado los entresijos de esta misión hasta el año 2.002, es más, ni siquiera hoy en día han sido aclarados otros experimentos espaciales aún más importantes.

La misión no fue tan satisfactoria como nos lo habían contado, pues 45 años después se conoció que Laika murió de estrés en la cápsula tras el lanzamiento.

La versión oficial de Moscú aseguraba que la perrita tardó poco más de una semana, tal como he relatado anteriormente en el boletín médico facilitado por ellos, en fallecer.

Pero, un informe redactado por el científico ruso Dimitri Malashenkov, director del Instituto de Problemas Biológicos de Moscú, demuestra que el animal no logró sobrevivir más allá de siete horas desde su despegue.

Malashenkov, que hizo público su hallazgo en un congreso espacial internacional celebrado en Houston, aclara que las altas temperaturas registradas en la cápsula y la humedad relativa del aire estuvieron en el origen de la muerte prematura de Laika.

Vemos que los comunicados oficiales facilitados, en su día, por los responsables del programa espacial soviético, anunciando sus logros a la comunidad científica y a la prensa en general carecían de fiabilidad, práctica que se convirtió en algo habitual como ya comentamos en el capítulo anterior dedicado a Yuri Gagarin. Si la historia no era favorable, era necesario “crear la historia”, cosa que sería repetida varias veces después, en nombre de la infabilidad de su Programa Espacial.

Seguiremos comentándolo más episodios de esto a lo largo de esta “Otra historia de la Cosmonáutica Soviética”.

Así pues, vamos a conformar la otra agenda de este vuelo, pues el SPUTNIK-2, tampoco estuvo solo ahí arriba, durante su tercer día de permanencia en el espacio un objeto desconocido es observado precediéndole en su órbita, a resultas de lo cual Moscú suspende toda información sobre la ruta del ingenio espacial.

El cuarto día de su lanzamiento se observa que el SPUTNIK aumenta su distancia media en órbita en unos 100 km., al mismo tiempo que un objeto desconocido cae ardiendo en Inglaterra.

El quinto día se observa un extraño cuerpo que no puede ser identificado, el cual marcha delante del ingenio espacial.

Durante los días siguientes, la normalidad vuelve a la misión, volviendo esta a presentar “anomalías” durante el octavo día.

Según noticia facilitada por la revista “Ciencia Viva”, de Buenos Aires, años más tarde, concretamente el 24 de febrero de 1.971, nos informa al respecto:

El octavo día el satélite dejó inexplicablemente de transmitir. Treinta días pasaron sin noticias, cuando de pronto el artefacto volvió a emitir señales. Para algunos entusiastas solo cupo una explicación: “Alguien o algo desvío al SPUTNIK II de su órbita, haciéndolo desaparecer para reintegrarlo en su recorrido original”.

SPUTNIK-3

Sputnik-3

En su progresión de poner en órbita artefactos más pesados, tras un fallido lanzamiento del tercer SPUTNIK, el 3 de febrero de l.958, este se logró el 15 de mayo del mismo año, desde el cosmódromo de Baikonur.

            El SPUTNIK-3 se planeó para una vida útil de 692 días y pesaba 1.327 Kg., dicho peso estaba compuesto por una gran serie de instrumentos para la investigación geofísica, para explorar la atmósfera superior y el espacio próximo, podemos considerarlo como el primer laboratorio espacial automático puesto en órbita.

            Desafortunadamente su sistema de grabación falló haciendo imposible medir la radiación de los cinturones Van Allen.

SPUTNIK-4  

Sputnik-4

Tras una larga pausa, tuvimos que esperar hasta el 15 de mayo de 1.960, fecha en que fue satelizado el SPUTNIK-4, primero de una nueva serie de artefactos espaciales calificados por los especialistas rusos como “KORABL-SPUTNIK” algo así como “nave-satélite”, es decir, estamos ante el primer prototipo de nave espacial que sería empleada en los vuelos del programa VOSTOK

            La SPUTNIK-4 pesaba unas 4,5 toneladas de las cuales dos y media constituían la cápsula recuperable. Contenía instrumentos científicos y una cabina de soporte biológico para un futuro cosmonauta, en esta ocasión llevaba a bordo un maniquí o dummy, este contaba con las dimensiones y peso característico de un ser humano. Con la ayuda de una videocámara, los técnicos pudieron observar la respuesta del maniquí durante la interfase atmosférica (momento en que la nave espacial toma contacto con las primeras capas de la atmósfera en el descenso). Dicho de otra forma, para conocer el posible comportamiento de un cosmonauta durante esos momentos.

            Pero el misterio no tardó en hacer acto de presencia, tras su lanzamiento, la nave fue seguida por una  luz intermitente durante su órbita terrestre, pero lo más inverosímil estaba por llegar: La nave transmitió una voz, con timbre metálico y extraño.

            El comunicado por parte de las autoridades soviéticas, no tardó en aparecer: Se trataba de sonidos pregrabados en cintas con el objeto de reproducirlas una vez el ingenio espacial se encontrara en órbita y de este modo probar el sistema de comunicación que sería empleado en los futuros vuelos con cosmonautas.

            Como dato “curioso” diremos que después de esto se detectó la presencia de cuatro objetos desconocidos que marchaban detrás del SPUTNIK-4 y al igual que el SPUTNIK-2, en el SPUTNIK-4, se repitió el episodio de la perdida de órbita que fue recuperada en torno al 5 de septiembre de 1.962, y también se repitió la caída de una esfera incandescente, esta vez, muy cerca de las islas Fidji.

SPUTNIK-5

Sputnik 5

         Fue puesto en órbita el 19 de agosto de 1.960 llevando a bordo a las perritas Belka y Strelka, 40 ratones, 2 ratas y una gran variedad de plantas, se realizaron diversos experimentos y se enfatizó en el estudio del comportamiento de los seres vivos y vegetales en un medio hostil y carente de gravedad.

            Belka y Strelka eran dos perritas callejeras que fueron reclutadas para el programa espacial, ya que estaban dentro de los parámetros exigidos: pesar no más de 6 kg. y medir no más de 35 cm.

            Ambas perritas fueron adiestradas para comportarse en la nave espacial: debían comer de una determinada manera, usar sensores y –aseguraba la propaganda soviética- ladrar si detectaban que alguno de los equipos no funcionaba correctamente.

Los animales pasaron unas 25 horas en órbita y volvieron a la Tierra sanos y salvos, fue la prueba definitiva de la que sería la nave espacial tripulada VOSTOK.

Intervención de Francisco Barrera en El Último Peldaño

El 31 de Mayo de 2019 Francisco Barrera intervino en el programa El Último Peldaño, dirigido por Joaquín Abenza y emitido a través de Onda Regional de Murcia donde pudo hablar sobre los temas tratados en este artículo. Si quieres escucharlo puedes usar este reproductor;

Durante las siguientes misiones se siguieron solventando “pequeños detalles”, llegando el 25 de marzo de 1.961 al lanzamiento del SPUTNIK-10, que significó el final de este programa espacial, dando el pistoletazo de salida a los vuelos tripulados, en las naves VOSTOK, que tantos éxitos le procuraría a la cosmonáutica soviética y, al mismo tiempo, tantos enigmas nos proporcionaron para seguir contándolos en próximos programas.

FUENTES CONSULTADAS:

  • GALIANA, Tomas de: “Diccionario de la Astronáutica”, Plaza & Janes, Barcelona, 1.969.
  • HERAS, Antonio las: “OVNIS Los documentos secretos de los Astronautas”, Libros Perfil, S.A., Buenos Aires, 2.001.
  • VV.AA.: “CICLOPE la incógnita del espacio”, Tomo I, Ciclope S.A.E., Barcelona, 1.969.
  • WARORT, Achim: “Asi nacio el Sputnik”, Ediciones Domingo Savio, Barcelona, 1.958.
  • El Último Peldaño, Onda Regional de Murcia. Programa del 31 de Mayo de 2019
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