La Otra Historia de la Cosmonáutica Sovietica (III): Cosmonoautas Y OVNIs

          

Francisco Barrera

Por Francisco Barrera

“Tarde o temprano, los astronautas americanos acabarán por encontrarse con astronautas de algún planeta ajeno a nuestro sistema solar”

            Quien hablaba así era el famoso autor científico y pedagogo Willy Ley, experto en temas astronáuticos.

            El programa espacial estadounidense tiene conocidos casos de encuentros con no identificados, pero ¿Y los cosmonautas? ¿Han tenido avistamientos o encuentros con esa “otra Astronáutica”?

            La respuesta a esta pregunta vamos a verla a continuación. De todas formas, adelanto que la agencia “Tass” informó en su día del prematuro regreso de una nave espacial tripulada debido a la presencia de un “intruso”. ¡Que ocasión que esta cayera en una desolada región cubierta de nieve y a enorme distancia del punto prefijado!

            En el presente artículo veremos varios ejemplos de estos encuentros, no todos, protagonizados por cosmonautas soviéticos.

Programa VOSTOK

            Durante el primer programa espacial soviético tripulado, es decir el “Vostok”, al menos tenemos constancia de que varias de sus misiones fueron visitadas por OVNIs:

Vostok II

La primera tuvo lugar el 6 de agosto de 1.961, fecha en que fue puesta en órbita el “Vostok II”, pilotado por German Titov en una misión que duró dos horas y cuarto. Pues bien, durante el vuelo orbital Titov pudo observar a unos objetos brillantes que perseguían a su nave, haciendo de ella el centro de un demencial tiovivo.

Vostok IV

            Durante la misión Vostok IV, el 12 de agosto de 1.962, el cosmonauta Pavel Popovich divisó mientras realizaba su órbita número 45 “partículas luminosas” alrededor de la Tierra.

Vostok V y Vostok VI

Y, por último, el 18 de junio de 1.963. El Vostok V, tripulado por Valeri Bykosky y el Vostok VI, tripulado por la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereschkova, durante el desarrollo de su misión cuyo objetivo era el primer encuentro de dos cosmonaves en el espacio, y tras llevar varios días en el espacio, desarrollándose esta con normalidad, las transmisiones de datos técnicos llegaban perfectamente y… de pronto, Valeri Bykoski en la comunicación con la base el tono de su voz había pasado de rutinario a alarmante. Se notaba un estado de agitación emocional. Nuestro cosmonauta acababa de descubrir  un extraño cuerpo ovoide que parecía volar cerca de su Vostok. Inmediatamente se puso al habla con la base central y, con voz excitada comenzó a transmitir lo que estaba aconteciendo.

El investigador y escritor Peter Kolosimo, nos facilita la transcripción de esta comunicación:

            “Aquí milano, aquí milano, algo me acompaña en el espacio, parece volar junto a la cápsula… Ahora viene a mi encuentro…”

            Siguió un silencio de gran tensión y la voz del cosmonauta volvió, más calmada, tranquilizando a sus radio-oyentes:

            “El bólido me ha superado. Ha pasado a poca distancia de la cápsula. Un meteorito…

            ¿Un meteorito? Quien ha escuchado la transmisión, captada desde varias estaciones de seguimiento norteamericanas en el Pacífico, afirma haber oído pronunciar esta palabra con un tono de dudoso susto. La emoción, después de un encuentro semejante, es más que comprensible; pero… ¿No ha podido ser otra cosa lo que la ha acentuado?

            Veamos, al inicio de la transmisión, dijo que se trataba de un “cuerpo ovoide” en lugar de “un meteorito”, identificación que no le habría supuesto gran dificultad, pues por su trayectoria de piloto esto le era familiar y, por otro lado, tenemos que los meteoritos no varían bruscamente su rumbo, siguiendo primero un vuelo orbital para después interceptarlo.

            También Valentina, desde su “Vostok VI”, fue testigo presencial del extraño y alarmante fenómeno. La cosmonauta afirmó haber visto al cuerpo luminoso acercarse tanto a la “Vostok” que, asustada por su proximidad, lanzó a su compañero varias llamadas de alarma que no recibieron contestación.

Programa VOSJOD

            Segundo programa espacial soviético de vuelos tripulados. Sus naves, denominadas Vosjod, eran una evolución de las anteriores Vostok, mientras que estas habían sido de una sola plaza, las Vosjod eran multiplaza. La primera misión estaba tripulada por tres cosmonautas, la segunda fue por dos y los tres restantes fueron sin tripulación, que pasaron a integrarse en el Programa Cosmos, bajo la denominación de Cosmos 47, Cosmos 57 y Cosmos 110.  

Vosjod 1

Vosjod 1
Sello conmemorativo de la Vosjod 1

            El “Vosjod I”, pilotado por los cosmonautas V. Komarov, B. Yegorov y K. Feoktistok, fue puesto en órbita el 12 de octubre de 1.964 y los tres pudieron observar dos objetos no identificados girando alrededor de la Tierra con forma cilíndrica sin protuberancias ni cavidad alguna y sin aberturas visibles.

Vosjod 2

Vosjod 2

El segundo vuelo, el “Vosjod II”, puesto en órbita el 18 de marzo de 1.965, estaba pilotado por Pavel Beliaiev y Alexis Leonov, primer “peatón espacial” de la Historia, informaron que se habían cruzado, durante su misión, con un misterioso “satélite” sin identificar.

El objeto había pasado a menos de mil metros de la cápsula “Vosjod”, provocando la alarma entre los dos sorprendidos cosmonautas. Es de destacar, también, que tras este encuentro el sistema de navegación automático se descompuso. La cápsula luego de describir una órbita que no estaba planeada, descendió, aterrizando en los Urales en un lugar a unos 1.400 km. al noroeste del sitio previsto para su llegada.

           

Programa SOYUZ

Este programa nació en los años sesenta y se conocía, en un principio, bajo el nombre de “Sever” (norte). Su objetivo era sustituir a la nave “Vostok” y sus variantes, como nave principal del programa espacial de vuelos tripulados y se caracterizaba por su versatilidad al ser el vehículo que permitía su utilización en misiones de diferente índole.

Soyuz 29

Sello conmemorativo de la misión Soyuz 29

Entre otras misiones citaremos al vuelo de la Soyuz 29, tripulada por los cosmonautas Vladimir Kovalyonok y Alexander Ivanchekov, que fueron lanzados el 15 de junio de 1.978 y regresaron el 3 de septiembre del mismo año, pues bien durante el desarrollo de su misión reportaron la visión de un objeto que se desplazaba a 20-30 grados, pasa por debajo de la nave y fue descrito como una pelota que aumentaba de tamaño progresivamente, de color naranja oscuro y que se acercó demasiado a la Soyuz

Estaciones Espaciales SALYUT y MIR

Estación SALYUT

Estación Salyut

  Otro éxito conseguido por los soviéticos fue la puesta en órbita de la primera estación espacial en 1.971, denominada, en un principio Zaria (“Amanecer”) pasando definitivamente a denominarse Salyut. Este programa lo conformaron nueve estaciones, lanzadas entre 1.971 y 1.982, cinco de ellas civiles y cuatro militares, conocidas estas últimas como Almaz

           Desempeñando un papel importantísimo las naves Soyuz para la ida y venida de las diferentes tripulaciones que conformaron este programa espacial.

Salyut 6

Estación Salyut 6

Los avistamientos de o.v.n.i.s no tardaron en hacer acto de presencia, el 15 de agosto de 1.978, Vladimir Kovalenok pudo ver un extraño objeto que se acercó y se alejó varias veces, mientras permanecía a bordo de la Salyut 6 y el 2 de octubre, este mismo cosmonauta, divisó una sombra sobre una nube, la cual era de un color anaranjado rojizo misterioso, y la dimensión de la sombra cambiaba de manera inexplicable.

La noche del 14 al 15 de junio de 1.980, los cosmonautas Valery Ryumin y Leonid Popov, mientras permanecían a bordo de la Salyut 6 observaron una columna luminosa ascendió hasta la órbita terrestre, cuyo despegue se había localizado cerca de Moscú, que detuvo su ascenso a la altura de la estación Salyut 6, pudiendo ser observada en detalle por los dos astronautas que la describieron como una figura oscura con forma de platillo dentro de una nube brillante. Se teoriza que la nube propiamente dicha estaba compuesta por los restos de plasma que había dejado el objeto misterioso.

            En otra misión de la Salyut 6, concretamente el 5 de mayo de 1.981, hacia las seis de la tarde, se encontraba sobre la zona de Sudáfrica y, a continuación, estaba sobre la zona del Océano Indico. Kovalenok se encontraba frente a una ventana de la estación y vio “algo”, declarando que: “No se parecía a ningún objeto cósmico con el que estoy familiarizado. Era redondo que se parecía a un melón, redondo y un poco alargado. Frente a este objeto había algo que se parecía a un cono giratorio. El objeto se asemejaba a una barra. Lo vi volverse trasparente con un “cuerpo” adentro. En el otro extremo vi algo como una descarga de gas, como un objeto reactivo. Realizaba movimientos de contracción y expansión. Luego, mientras observaba se produjeron dos explosiones. Una explosión, y luego, 0,5 segundos después la segunda parte. Llamé a mi camarada Viktor Savinykh, pero no llegó a tiempo para poder verlo”.

  Boceto realizado por Kovalenok de fenómeno. Crédito imagen: Boris Shurinov

            Al ser preguntado sobre su conclusión, declara: “El objeto se movió en una ruta suborbital, de lo contrario no habría podido verlo. Había dos nubes, como el humo que formaban una barra. Se acercó y lo vi. Luego entramos en la sombra durante dos o tres minutos después de que esto sucedió. Cuando salimos de la sombra no vimos nada. Pero durante cierto tiempo nosotros y la nave nos movíamos juntos”.

                        Apuntamos el siguiente dato al respecto y es que después de su regreso, los expertos en la base terrestre confirmaron que en el momento de la explosión ellos registraron una gran radiación.

            Pero esto no fue todo ya que días después, del 14 al 18 de mayo de 1.981 ambos cosmonautas observaron una nave espacial alienígena no identificada.

Philip Mantle y Paul Stonehill acceden a una interesante información al respecto y nos comentan que en una reunión secreta de alto nivel en Moscú tras el regreso de los cosmonautas Kovalenok y Savinikh, el teniente general Georgy Beregovoy, presentó un informe ante un grupo de 200 personas integrado por líderes del Partido Comunista, científicos, expertos en exploración espacial y miembros de la Comisión de Estudio de Ovnis oficial, esta a cargo de Pavel Popovic, famoso cosmonauta soviético. Durante la reunión Beregovoy mostró la filmación tomada por los cosmonautas en donde se mostraba que los alienígenas salían de su nave espacial sin traje de protección y aparentemente, sin mecanismo de respiración flotaban junto a su nave y luego se alejaban un poco más.

Salyut 7

Tres años más tardes, en 1.984, y esta vez, en la estación orbital soviética Salyut 7, se produjo un incidente cuando llevaba en órbita 155 días que se mantuvo oculto durante años.

            Cuando aconteció, la tripulación de la Salyut 7 estaba formada por seis cosmonautas: Svetlana Savitzkaya, Igor Volk, Vladimir Dzhanibekov, Oleg AtkovLeonik Kizim y Vladimir Solovyov.

            La tripulación estaba ocupada con su menester diario de observaciones científicas, pruebas y experimentos programados para tal misión, cuando de repente apareció una gran nube gaseosa anaranjada, de origen desconocido. Los cosmonautas informaron de inmediato al Centro de Control de tierra al tiempo que se veían integrados en dicha nube.

            Todo estaba envuelto en el extraño fulgor anaranjado que había penetrado en el interior de la estación. Los cosmonautas al dirigirse a las ventanillas de esta se quedaron atónitos: dentro de la nube anaranjada podían distinguirse claramente siete figuras gigantescas. Ninguno dudó de lo que veían, a nadie le pareció cuestionable que las figuras tenían la forma de ángeles. Estos ángeles tenían alas enormes y un halo cegador y cuando contemplaron a la tripulación soviética, sonrieron. “Qué sonrisas maravillosas tenían esos ángeles!”, recordaron después los cosmonautas soviéticos… ningún hombre podía sonreír de esa manera.

            El tiempo transcurría, habían pasado diez minutos en un abrir y cerrar de ojos, cuando los ángeles desaparecieron junto con la nube.

            Cuando el Centro de Control de Tierra recibió el informe, lo clasificó inmediatamente como secreto. Se formó un equipo especial de médicos para comprobar el “bienestar” de los cosmonautas. Los resultados no tardaron en llegar, las pruebas realizadas en ellos indicaron que los cosmonautas gozaban de buena salud física y de un estado mental óptimo.

            El incidente ocurrió antes del período de la Perestroika, considerando el Politburó que dicho informe tenía que permanecer oculto. Se aconsejó a la tripulación del Salyut 7 que guardara silencio.

            Sin embargo, el incidente, años más tardes y con la Perestroika, ya vigente, salió a la luz e incluso se hizo una película en donde relataba dicho acontecimiento: “SALYUT-7 Héroes en el espacio”.

            Finalmente, el programa Salyut, terminó en 1.986, siendo sustituido por la estación espacial MIR.

Estacion MIR

            Y, para terminar estos encuentros entre la “Otra Astronáutica” y nuestros cosmonautas vamos a citar dos incidentes que acaecieron en las misiones desarrolladas en la estación espacial MIR.

            La MIR fue la primera estación espacial de investigación en estar habitada de forma permanente. Estaba prevista para una vida de tan solo 5 años, pero esta se prolongó hasta alcanzar los 13 años, lo que hizo que su propiedad inicialmente fuera soviética y terminó siendo rusa, pues durante esos años se produjo la disolución de la URSS

Manakov y Strekalo

            El 28 de septiembre de 1.990, los cosmonautas Gennadiy Manakov y Gennadiy Strekalov fueron entrevistados por radio durante su permanencia en la estación Mir, reproducimos un fragmento de dicha declaración:

Pregunta: “Dígame ¿Cuáles son los fenómenos naturales más interesantes que puede ver en la Tierra?”

Cosmonauta: “Ayer, por ejemplo, vi, si se puede llamar así, un objeto volador no identificado. Yo lo llamo eso”.

Pregunta: ¿Qué era?

Cosmonauta: “Bueno, yo no lo sé. Fue una gran esfera de color plateado, que era iridiscente… eso fue a la 22:50…”

(…)

Cosmonauta –sigue-: “Había un cielo absolutamente limpio, despejado. Es difícil de determinar, pero el objeto estaba a gran altura sobre la Tierra, tal vez 20 o 30 kilómetros. Era mucho más grande que un gran barco”.

Pregunta: “¿Podría haber sido un iceberg?”

Cosmonauta: “No, ese objeto tenía una forma regular, pero lo que era no lo sé. Tal vez una enorme esfera experimental o alguna otra cosa…”

Musa Manarov

             Y por último diremos que el 31 de marzo de 1.991, el cosmonauta Musa Manarov, durante su segunda misión espacial, vio un objeto brillante que giraba a poca distancia de la MIR. Manarov pudo grabarlo, durante más de dos minutos, en una cinta de video. El objeto que tenía forma de cigarro fue captado mientras filmaba la llegada de un vuelo de carga Progress a la estación espacial. Se puede observar en dicha grabación que uno de los extremos del cilindro estaba iluminado.

Intervención en El Último Peldaño

Aquí podrás escuchar la intervención en el programa El Último Peldaño, de Onda Regional de Murcia, realizada el día 31 de enero de 2020. Puedes usar el reproductor que incluimos a continuación. Si deseas escuchar el programa completo, pincha aquí.

Conclusión

            Sin lugar a dudas creo que, con los ejemplos expuestos, que por cierto no son todos, no cabe la menor duda de que el encuentro entre las dos Astronáuticas, la rusa y la “otra” se produjo desde el inicio del Programa Espacial Ruso-Soviético.

Bibliografía Recomendada:

  • GALIANA, Tomas de: “Diccionario de la Astronáutica”, Plaza & Janes, Barcelona, 1.969.
  • HERAS, Antonio las: “OVNIS Los documentos secretos de los Astronautas”, Libros Perfil, S.A., Buenos Aires, 2.001.
  • KOLOSIMO, Peter: “Sombras en las estrellas”, Col. Otros Mundos, Ed. Plaza & Janes, Barcelona, 1.968.
  • LLAUGÉ, Félix: “Misterios Rusos del Aire y del espacio”, Ed. Picazo, Barcelona, 1.970.
  • MANTLE, Philip y STONEHILL, Paul: “Expediente Soviet Ufo”, Ed. Nowtilus, S.L., Madrid, 2.010.
  • RIVAS, Colin: “La cara oculta de los ovnis”, Ed. Hollywood english, EE.UU., 2.016
  • VV.AA.: “CICLOPE la incógnita del espacio”, Tomo I, Ciclope S.A.E., Barcelona, 1.969.
  • BOLETINES N.P., PRENSA e INTERNET, con noticias de la época.

                                                   

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