La Otra Historia de la Cosmonáutica Soviética (IV): Programa Lunar Soviético

Lunik 3
Francisco Barrera

Por Francisco Barrera

           

En una serie de programas que divulgue sobre el Programa Apolo mi intención fue dar a conocer unos hechos que en su día no fueron contados o, mejor dicho, pasaron desapercibidos, la mayoría de ellos fueron considerados historias que no superaban la categoría de “cuentos” o “leyendas” pero tiempo después y gracias a la liberación de información tanto fotográfica como videos e incluso declaraciones por parte de técnicos y astronautas que componían dicho programa, se pudo comprobar su veracidad y vinieron a dar una visión más completa de lo que supuso ese Gran Paso dado en nombre de la Humanidad.

            El programa espacial soviético en los comienzos de la “Carrera Espacial”, se caracterizaba por su hermetismo y “puntos oscuros” que al día de hoy aún no han sido aclarados del todo. La liberación de archivos e incluso las declaraciones de científicos rusos nos vienen a dar un poquito de luz sobre esos “puntos oscuros” que nos señalan que el camino que se tuvo que recorrer no fue tan triunfante como nos lo habían presentado sus portavoces oficiales.

            En el presente capítulo de “La otra historia de la Cosmonáutica Soviética”, vamos a hablar del no tan conocido programa lunar soviético, al tiempo que indico que podemos considerarlo como un homenaje a esas “figuras ocultas”, en este caso soviéticas, que sacrificaron lo más importante de la vida para conseguir que otros siguieran adelante.

Programa Lunar Soviético

Poster Programa Lunar Soviético

                Cada 20 de julio se celebra el aniversario de la llegada del primer ser humano a la Luna, llegada y regreso a casa. Hazaña que hizo que la Carrera Espacial diera un vuelco y se decantara a favor de los norteamericanos cuando hasta ahora el primer puesto siempre había sido alcanzado por una “exitosa” cosmonáutica soviética.

            ¿Qué había pasado? ¿Es que no contaban los soviéticos con un programa lunar que les hubiera permitido poner un hombre sobre su superficie?

            La verdad, que se supo más tardes, es que en esa época los soviéticos tenían básicamente dos grandes ideas para conseguir el objetivo de alcanzar la Luna.

            La primera era lanzar una nave que iría directa a la Luna y que regresara posteriormente. La segunda, era construir dos naves, una para viajar hasta ella, orbitar y regresar, y otra para la misión de llegada, exploración de la superficie y regreso a la primera nave, tal como lo planeó el programa Apolo.

Finalmente fue aprobada la segunda idea y para su realización era necesario construir un cohete capaz de trasportar las dos naves hasta la Luna, motivo por el cual nació el proyecto N1.

Proyecto N1

Esquema Cohete N1

El N1, era un cohete gigantesco. Tenía cerca de 100 metros de altura y estaba formado por cinco etapas, las tres primeras para colocar el conjunto de naves en órbita terrestre y la cuarta y quinta desarrollarían el viaje de ida y regreso de la Luna respectivamente. El N1 sería capaz de colocar una carga de 100 a 135 toneladas en órbita terrestre y de 45 a 55 toneladas en trayectoria lunar.

El proyecto incluía una producción de 16 naves y cohetes. Deberían ser construidos 4 cohetes N1 en 1966, 6 en 1967 y 6 en 1968 y los primeros alunizajes serían en 1967 y 1968.

Desafortunadamente hubo retrasos en el desarrollo de las naves lunares y problemas en el desarrollo del cohete N1, finalmente las naves serían probadas y constituirían el denominado programa ZOND, que traducido quiere decir “SONDA”.

Diccionario de la Astronáutica, de Thomas de Galiana

Plaza & Janes, 1969, Barcelona. 18×12. 340 pgs

Diccionario enciclopédico sobre astronáutica clásica. Toda una herramienta para el investigador y el historiador de la historia astronáutica del ser humano.

Programa Lunik (“Luna”) 

Pero antes del desarrollo del Programa ZOND, se desarrolló el programa LUNIK, constituido por 24 unidades lanzadas entre los años 1959 y 1976 y cuya única finalidad fue estudiar la superficie de la Luna mediante sondas automáticas, primero mediante fotografías, y después con muestras recogidas gracias o los alunizajes.

                El 2 de enero de 1959, fue lanzado el LUNIK-1, primera sonda que alcanzó la velocidad de escape de la gravitación terrestre. El aparato se aproximó a casi 6.000 km. de la Luna tras 34 horas de vuelo, no consiguiendo su objetivo al no llegar a la superficie de nuestro satélite, perdiéndose al quedar atrapado en una órbita solar.

            El 14 de septiembre de 1.959, el LUNIK-2, si consiguió su objetivo al alcanzar la Luna, desafortunadamente terminó su misión al estrellarse sobre ella.

Podemos considerar esta fecha histórica, pues marcaba un hito en la conquista del espacio al lograr por vez primera que un objeto fabricado por manos humanas llegara a un cuerpo celeste que no fuera la Tierra.

El 4 de octubre de 1.959 fue lanzado el LUNIK-3 y el día 7 transmitió por primera vez imágenes de la cara oculta de nuestro satélite.

Lunik 3

                                                      Cara oculta de la Luna

            Tras varios fracasos en los que las sondas terminaron estrellándose sobre la superficie lunar o se perdían en el espacio, tuvimos que esperar hasta el 31 de enero de 1966, fecha en la que se lanzó el LUNIK-9 alcanzando su objetivo el 3 de febrero al alunizar exitosamente, de forma suave y controlada, en el Océano de las Tormentas y durante tres días estuvo mandando imágenes de nuestro satélite.

Imágenes del lado oculto de la luna, tal y como las transmitió el Lunik-3

            Imágenes, que creemos que fueron pensadas para ser fáciles de interceptar y sin ningún cifrado por lo que Estados Unidos y el Reino Unido recibieron toda la información de la proeza practicamente en tiempo real.

            La versión sobre el asunto difundida por el radioastrónomo Sir Bernard Lovell, del famoso observatorio Jodrell Bank que se encuentra en Manchester, nos informa de que ellos, los ingleses, lograron interceptar y obtener las primeras imágenes provenientes desde la superficie lunar, incluso antes de que el equipo de la Unión Soviética las difundiera a sus propios medios y al resto del mundo.  

Rusia en el Espacio: Programa Vostok, de Félix Llaugé Dausá. 1968

Un libro clásico centrado en la historia del programa soviético Vostok

            Pasamos al LUNIK-15, que fue lanzado en 13 de julio de 1969, en la misma semana que EE. UU. lanzara el APOLO-11, cuya misión era traer a la Tierra muestras del terreno de nuestro satélite, intentando mitigar de alguna manera la derrota que supondría el éxito de la misión americana. Desafortunadamente esto no fue así, el LUNIK-15, del que ya hablamos en la serie sobre las misiones lunares APOLO, terminó estrellándose el 21 de julio en el Mare Crisium.

            Y terminamos el programa LUNIK, mencionando que el LUNIK-17, logró poner sobre la superficie lunar el primer vehículo, que se paseó sobre ella dirigido desde la Tierra: El LUNOJOD-1, Con el LUNA-20, lanzado el 21 de febrero de 1972, los soviéticos lograron traer, de una forma automática, 30 gramos de muestras de suelo lunar y, por último, mencionamos el LUNA-24, que alunizó en agosto de 1976, y realizó la primera excavación, de forma automática, de la superficie lunar, consiguiendo muestras a una profundidad de 2 metros y regresando a la Tierra con 170 gramos de muestras.

Programa Zond (“Sonda”)

            Tras realizar este pequeño recordatorio, pues había que señalar que la conquista de la Luna, mediante sondas automáticas, fue conseguida por vez primera por los soviéticos, retomamos el programa ZOND que constaba de ocho vehículos y que fueron puestos en servicio entre los años 1963 y 1970 y cuya finalidad era conseguir la nave capaz de realizar un perfecto alunizaje.

Los vuelos iniciales, la ZOND-1, lanzada el 2 de abril de 1964 con destino a Venus y la ZOND-2, lanzada el 30 de noviembre de 1964, con destino a Marte, no consiguieron sus objetivos perdiéndose en la inmensidad del espacio.

Los siguientes vuelos, a partir del ZOND-3 y hasta el ZOND-8, fueron principalmente pruebas de vehículos, primeras versiones de las que serían las futuras naves tripuladas, con capacidad para llevar a bordo uno o dos cosmonautas.  

La ZOND-3, lanzada el 18 de julio de 1965, fue la primera misión completada con éxito tomando numerosas fotografías de nuestro satélite y portaba un motor iónico experimental.

            La ZOND-4, lanzada el 2 de marzo de 1968, se considera probablemente la primera prueba de las futuras naves espaciales, encontrándose entre sus misiones la llegada a la Luna de vuelos tripulados. 

La ZOND-5, puesta en órbita el 15 de septiembre de 1968, fue la primera sonda automática que circunnavego la Luna y logró regresar a la Tierra en trayectoria libre. A bordo lleva tortugas, insectos, semillas y plantas. La nave tuvo un defecto y acabó cayendo en el Océano Indico.

El éxito de esta misión hizo que la NASA apurara sus esfuerzos y lanzara el APOLO-8 en diciembre, premura que se vio incrementada tras obtener otro importante logro la URSS con el ZOND-6.

            La ZOND-6, lanzada el 10 de noviembre de 1968, fue el segundo vuelo puesto en órbita lunar, tomando fotos de su cara oculta, más precisas y cercanas que las obtenidas por el LUNIK-3, desde una aproximación de 2.420 km. de altura. La nave consiguió descender en la Unión Soviética, pero todos los animales de experimentación murieron.

            Y, por último, comentaré que los vuelos de la ZOND-7, lanzada el 7 de agosto de 1969, llevaba a bordo a un maniquí con el fin de estudiar los efectos del vuelo hacia la Luna en el organismo humano y la ZOND-8, puesta en órbita el 20 de octubre de 1970, fueron prácticamente repetición de los vuelos anteriores, pero siempre con una mayor aproximación a la superficie de nuestro satélite y realizando fotografías en color.

Anomalías

            Detengámonos en un curioso episodio protagonizado por una foto, correspondiente a la serie de 29 fotografías enviadas por la ZOND-3.

            Los fotogramas 1 y 2, no fueron publicados ya que probablemente se trataban de patrones de prueba. Los fotogramas 8 a 10 contenían un espectro violeta y el fotograma número 25, nunca fue recibido, o eso se afirmó.

            Tuvimos que esperar hasta el año 1996, en que Richard C. Hoagland, aireó la foto, afirmado que la “tomó” del libro “Solarsystem log”, es más, afirmó que era el fotograma número 25 de la serie de fotos. El fotograma no recibido.

            Lo interesante del caso es que esta foto muestra una curiosa estructura que sobresale de la superficie lunar.

            En relación con el vuelo ZOND-5, la agencia EFE, publicó el 19 de septiembre de 1968 la siguiente noticia:

            Manchester, 19.- El radiotelescopio de Jodrell Bank ha informado a primera hora de la tarde que está recibiendo con toda claridad la transmisión de unas voces procedentes de la cápsula lunar detectada que dan números en idioma ruso.

            El director del observatorio, Sir Bernard Lowell, ha informado que probablemente, esas voces pertenezcan a una cinta magnetofónica. “Se perciben con claridad, así como las señales que estamos recibiendo casi continuamente desde las 2 a.m. de hoy. Todavía creemos que la cápsula está en órbita de su regreso a Tierra”.

            El director ha añadido que “la transmisión de voz es un dato muy importante por la dificultad de mantener la comunicación con un vehículo espacial a tanta distancia” (Efe).

            Con fecha del mismo día, Efe, volvió sobre el asunto:

            Manchester, 19.- Sir Bernard Lowell, director del gigantesco radio telescopio de Jodrell Bank, ha declarado esta mañana que, a pesar de las manifestaciones rusas desmintiendo el caso, su observatorio ha vuelto a captar esta madrugada fortísimas señales procedentes de lo que, al parecer, es una cápsula rusa.

            Las señales se han recibido con toda claridad y continúan registrándose todavía a las 9:30 (hora local).

            Sir Bernard Lowell, ha añadido: “Todo indica estar en orden, de acuerdo con nuestra opinión y, ante esta evidencia, no podemos rectificarla.

            Las señales indican que la cápsula ha pasado a una distancia aproximada a unas 1.000 millas de la Luna y ahora está de vuelta a la Tierra” (Efe).

            Con fecha 4 de octubre de 1968, nos encontramos con la siguiente información:

            Nueva Delhi, 3.- El laboratorio espacial soviético “Zond 5” ha llegado hoy por vía marítima a Bombay, para ser trasladado por avión a la Unión Soviética. La cápsula espacial soviética no tripulada ha sido traída al puerto citado a bordo del barco “Vasily Godonis” que la recogió en el Océano Indico el 21 de septiembre. (…) Portavoces rusos declararon que el traslado de la cápsula desde el barco al avión se haría sin exhibición pública alguna (Efe).

            Y, nos encontramos con otro episodio similar acaecido a la ZOND-6, reproducimos la noticia facilitada por la Agencia Efe el 14 de noviembre de 1.968:

                Manchester (Inglaterra), 13.- El observatorio de Jodrell Bank, ha comunicado que ha recogido esta mañana la transmisión de voces humanas procedentes de la cápsula espacial “Zond 6”, en su camino hacia la Luna. “Se han escuchado aquí claramente dos voces desde el interior de la cápsula, así como la contestación desde la Tierra, indicando a la nave dos caminos de comunicación”, ha declarado Sir Bernard Lowell, director del Observatorio. “Sin embargo –añadió Bernard- esto no quiere decir que la nave esté tripulada, pues puede ser una cinta magnetofónica transmitiendo pruebas de comunicación y recogiendo las respuestas”. A las diez cincuenta, hora local, el Observatorio seguía recogiendo señales procedentes del “Zond 6”. El director del Observatorio ha comentado: “Todo parece marchar bien a bordo” (Efe).

            Viene al caso recordar que según informó la agencia “Tass”: “El objetivo de las naves “Zond 4, 5 y 6” era perfeccionar el funcionamiento automático de una nave espacial tripulada”.

Expediente Soviet Ufo, de Paul Stonehill & Philip Mantle

Editorial Nowtilus, 2010

Libro escrito por dos escritores especializados en el mundo del secreto y la conspiración gubernamental. Desde el fenómeno de Tunguska hasta algunos de los programas secretos rusos más desconocidos.

El Módulo Lunar LK3

            Tuvimos que esperar hasta 1989, año en que el módulo LK3, la joya de la corona soviética, fue “desclasificado” y se pudo ver en Inglaterra, en la exposición “Cosmonautas: el nacimiento de la carrera espacial”, gracias al buen hacer de Doug Millard, el vice conservador del departamento de tecnología del Museo de las Ciencias de Londres.

            El LK3 fue probado varias veces en órbita terrestre, cuyos lanzamientos fueron encubiertos bajo la denominación de satélites Kosmos. El LK3 pesaba aproximadamente la tercera parte del peso que tenía el modulo lunar norteamericano y a diferencia de este, el ruso, estaba previsto para un solo cosmonauta, monoplaza, y su aspecto era como una descomunal araña de cinco metros de altura.

El Cohete N1

            El cohete N1, proyecto ya comentado anteriormente, se planeó la construcción de 16 unidades, pero la realidad fue diferente, se construyeron 10 de las cuales, 4 que fueron lanzadas terminaron en un estrepitoso fracaso. Los insuperables problemas que se habían presentado, en la primera etapa del cohete, acabaron sellando el destino del programa espacial lunar soviético tripulado, es decir, fue cancelado.

Ante esto, se optó por un programa lunar, que se realizaría mediante el empleo de sondas automáticas, el anteriormente mencionado programa LUNIK.

           

Las Misiones que Nunca Existieron

            A pesar de todo, hoy día podemos decir que existió un Programa Lunar Secreto por parte rusa, cuyo calendario tiró por tierra las fechas que oficialmente marcaron hitos en la conquista del Espacio.

            A título de curiosidad, podemos comentar la historia que circula por internet y cuyo origen lo tenemos en unas declaraciones del científico ruso Lev Mohilin, quién en 1.969, se fuga con su hijo de su país a través de Turquía y se refugia en Francia.

 Ya libre del peligro de la KGB, declara ante la sorprendida prensa de París que el 5 de junio de 1968, Rusia había lanzado desde una base de los Urales, la nave MARX-1, tripulada por los cosmonautas Ilya y Eugini, quienes iban rumbo al lado oculto de la Luna. Habiendo ya alunizado, ambos descubrieron en las proximidades, edificaciones artificiales. Eugini súbitamente gritó de espanto; cuando Ilya lo trata de recoger, ya estaba muerto. Estando totalmente horrorizado recibe desde la base la orden terminante de abandonar la Luna. Ilya estando ya en la Tierra, declara que un artefacto mecánico fue lo que mató a su compañero. Después de ser exhaustivamente interrogado por las autoridades rusas, Ilya fue trasladado a un sanatorio y fue declarado oficialmente como “enfermo mental”, presa de alucinaciones recurrentes.

            Debemos agregar, según se afirma en el sitio consultado, los demás son “copia-pega”, que la comunicación originada desde la nave MARX-1, fue escuchada por varias estaciones europeas, lo que confirma la veracidad de los hechos.

Pero para los rusos, dicha misión jamás existió.

            ¿Verdad?, ¿Mentira?, ¿Leyenda Urbana…? …

            Por otro lado, y esto sí que tiene más visos de autenticidad, se nos indica que fue un ruso el primer ser humano en alcanzar nuestro satélite, pero no el primero en poner el pie sobre su superficie. El cosmonauta se llamaba Andrei Dimitrov, pero falleció al estrellarse su nave sobre la superficie selenita.

            Se pudo captar la voz de Dimitrov cuando estaba en órbita lunar en la madrugada del 10 de noviembre de 1.966. Su mensaje es breve y dramático:

            “Esto es hermoso, camaradas… Si, la nave obedece, pero los cohetes de retropropulsión… Los cohetes no funcionan y la atracción lunar…

            Se escucha una trepidación que crece de tono, y seguidamente:

            “¡Haced que regrese a la órbita! ¡Devolvedme a la Tierra! (…) ¡Esto no es posible! No responde la nave y…

            Finalmente se escucha un estruendo seco, cortante.

            La conversación está recogida en cinta por los hermanos Judica Cordiglia, en el centro de escucha de Turín (Italia) y es parte de una gran colección de cintas de conversaciones que nos indican que el Programa Espacial Soviético no fue como nos lo contaron.

            Otro episodio de esta índole lo conocemos gracias al malogrado Frank Edwards, investigador americano que tenía en su poder importante documentación sobre acontecimientos acaecidos en el espacio exterior con naves espaciales tripuladas.

            Viene al caso mencionar el informe que se refiere a los cosmonautas rusos que perdieron la vida en el espacio. Afortunadamente, este informe, pasó a manos de un amigo antes de que Edwards perdiera la vida de modo repentino y pudo por tanto ser publicado.

            En dicho informe Edwards nos indica que. “… por lo menos cinco cosmonautas rusos –dos de ellos una pareja, hombre y mujer, lanzados hacia la Luna- han sacrificado sus vidas en aras del programa espacial soviético”.

            Más adelante comunica que el vuelo en donde se encontraba esta pareja, fue lanzado hacia la Luna el 17 de mayo de 1961 desde la base de Baikonur, a orillas del Mar de Aral, y las estaciones de Turín (Italia), Jodrell Bank (Inglaterra), Bochum (Alemania) y Meudon (Francia), captaron sus emisiones durante una semana, hasta la noche del 24 de mayo, en que Turín, Bochum y Meudon registraron el último mensaje de la pareja.

            Reproducimos aquí parte de la conversación captada por la emisora italiana de radioaficionados:

¿Qué fue lo que pasó?

ASTRONAUTA: – La altura es la prevista, las condiciones son inmejorables. Podemos probar de nuevo. Las primeras noticias se reciben con claridad.
BASE: – Permaneced atentos a los instrumentos… ¡Un momento…! Empiece otra vez… Repita… Las señales ahora no son muy claras…
A.: – Hemos perdido visibilidad, detrás de nosotros hay una zona totalmente oscura. ¡No tenemos ninguna visibilidad!
B.: – ¿Nos escuchan? ¡Oiga…! ¡Oiga…! Envíen alguna señal. Es necesario que controlen todo y comuniquen cualquier incidencia. ¿Recuerdan…? ¡TODO!
A.: – Está bien…, está bien…
VOZ FEMENINA.: – Ten la mano firme… Es absolutamente necesario. Mantén la misma posición… (espacios de silencio entre frase y frase).
A. (Voz muy excitada): – ¡Responded más claramente…! ¿Por qué… por qué? ¡Cambiamos de posición! ¿Cómo, cómo? ¡Ustedes sabrán lo que hay que hacer, lo que tenemos que hacer!…
B.: – Seguimos a la escucha, seguimos a la escucha… Aquí estación de radio de la Base… Informen…
A.: – Sí, pronto…
A.: – No, no es nada… Estamos en peligro…
A.: – Hay algo…
A.: – Es difícil…
A.: – Hay algo…
A.: – Si nosotros no lo explicamos, el mundo no lo sabrá nunca… Es muy difícil.
A.: – Sí, las ocho, hora de Moscú… ¿Por qué…? ¿Por qué…? ¡Hazlo pronto…! ¡No comprendo!
 

            Aquí se interrumpe la conversación.

Las fuentes oficiales soviéticas, siguiendo su costumbre en estos casos, no informaron de nada.

APOLO 17

Viene al caso recordar una conversación mantenida por los tripulantes de la misión APOLO 17, que ya tratamos en su día:

TRANSCRIBIMOS:

Piloto Modulo de Mando (P.M.M.): ¿Qué sucede?

Control de Tierra (C.T.): Problemas en la Luna Jack

P.M.M.: ¿Dónde están esas grandes anomalías? ¿Me las puedes resumir rápidamente?

C.T.: Jack, te las comunicaremos en la próxima transmisión.

P.M.M.: ¡Eh! Puedo ver un punto brillante ahí abajo, en el lugar del alunizaje, donde puede que hayan quitado una parte de esa materia que lo recubre todo.

C.T.: Recibido el mensaje. Es interesante. Mucho… pasa a KILO KILO

P.M.M.: ¡Eh!, es gris ahora, y se extiende…

C.T.: Recibido el mensaje. Lo tenemos. Y copiamos que está ahí abajo. Pasa a KILO KILO con eso.

P.M.M.: Lo correcto es ir a HM. Grabadora desconectada.  Pierdes comunicación ahí, ¿No? De acuerdo, ahí está BRAVO, Bravo, selecciona OMNI. ¡Eh!, no lo vas a creer. Estoy justo sobre el borde de Oriental. Acabo de mirar abajo y he visto de nuevo esa luz resplandeciente.

C.T.: Recibido el mensaje. Entendido.

P.M.M.: Justo al final de la fisura.

C.T.: ¿Existe la posibilidad de…?

P.M.M.: Es decir, al este de Oriental.

C.T.: ¿No crees que puede ser el VOSTOK?

P.M.M.: ¡Que me ahorquen! Tengo que señalar el lugar en el mapa.

Remarcamos que cuando el piloto de mando; Ronald Evans, informó sobre el objeto que vio con unas luces resplandecientes en el borde este del cráter Oriental, Houston preguntó:

¿No crees que puede ser el VOSTOK?

 La pregunta se formuló sin aparente sorpresa, como algo normal.

¿Quién podía esperar encontrar una anticuada nave espacial rusa, que, según se pensaba, ni siquiera podía llegar a la Luna, posada al borde de un cráter, deslumbrando con sus luces?

Evans lo pudo comprobar en la siguiente órbita ya que la visión se repitió de nuevo.

         ¡¡¡NAVES ANTICUADAS RUSAS EN LA LUNA!!!!

Intervención en El Último Peldaño

El 28 de junio de 2019 Francisco Barrera intervino en el programa El Último Peldaño, dirigido por Joaquín Abenza y emitido por Onda Regional de Murcia. Aquí tenéis la grabación de dicha intervención.

Bibliografía Recomendada

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